RESOLUCIÓN DEL CONTRATO:

En esta última píldora de arrendamientos urbanos trataremos las causas y procedimientos para la resolución anticipada del contrato por parte de cualquiera de las partes, así como las consecuencias en caso de incumplimiento.

La resolución del contrato de arrendamiento se refiere a la finalización anticipada y legal del acuerdo de alquiler entre el arrendador (propietario) y el arrendatario (inquilino).

La resolución puede ocurrir por diversas razones y está sujeta a las disposiciones de la LAU y a las cláusulas establecidas en el contrato de arrendamiento.

A continuación, citamos algunos escenarios comunes que pueden dar lugar a la resolución del contrato de arrendamiento:

1. Finalización del plazo acordado:

Si el contrato de arrendamiento tiene un plazo determinado, la resolución se produce al finalizar dicho plazo, a menos que ambas partes acuerden su renovación.

2. Mutuo acuerdo:

El arrendador y el arrendatario pueden acordar mutuamente poner fin al contrato antes de que expire el plazo acordado. Esto se debe establecer por escrito y puede implicar condiciones específicas, como el pago de una compensación o el cumplimiento de ciertos requisitos.

3. Incumplimiento contractual:

Si alguna de las partes incumple las obligaciones establecidas en el contrato, como el impago de la renta, el arrendamiento indebido o el deterioro grave de la propiedad, la parte afectada puede solicitar la resolución del contrato, e incluso solicitar una compensación por daños y perjuicios.

4. Necesidad del inmueble por el arrendador para uso propio:

En algunos casos, el arrendador puede tener la necesidad de recuperar la propiedad para uso personal, familiar o comercial legítimo. En estos casos, se deben cumplir con los requisitos legales y se debe efectuar un preaviso adecuado al arrendatario.